sábado, 10 de noviembre de 2012

El gusano está en la media de edad.

Los músicos ingleses dicen "uno, dos, tres...", los españoles cuentan hasta cuatro "uan, chu, three, four...", pero todos los espectadores sabemos de antemano cuando va a empezar a sonar. Yo sé cuando va a empezar, y empieza a sonar, y pienso que al concierto le falta olor a tabaco, o a humo, o porro, o yo que sé. Todo el mundo silencia, la espera se alarga y personas divertidas empiezan a silbar, y un asqueroso grita "callaos, que esto no es Bisbal", y yo pienso que es otro lector de la Mondo Sonoro. Todo se alarga demasiado, creo que cuando sea mayor querré ser niño, cuando sea mayor llamaré al diablo y preguntaré si me puede vender eso que le vendió a Fausto, que creo que quiero ser como él. No le daré mi alma, no, le daré todo, hasta mi humor, mi simpatía y los recuerdos de mis mascotas muertas. Alargaré la noche, la alargaré lo suficiente para pensar que esta mañana fue ayer, y la alargaré quizá hasta que salga el sol. Me despertaré y todas las camas estarán recién hechas, duerme ahora, feliz, feliz.

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