domingo, 23 de diciembre de 2012

Señor Navidod.

Yo me río de la gente que no creía a los mayas. Malditos agnósticos, malditos todos ellos. Su nuevo Dios viene codificado, con fórmulas, con elementos químicos y agujeros de gusano Einstein-Rosen. Y ellos creen en la veracidad de las palabras de hombres con batas y gafas, con probetas y relojes, con colisionadores de hadrones y satélites espaciales. Teoría de la relatividad, teoría de cuerdas, gravedad muy grave, y adeene. No les hagas caso, quedamos a las 9 en el Voltaire y tomamos cualquier cosa y viajamos en alfombras, te explicaré tu otro yo "cuántico" y las propiedades del desdoblamiento del tiempo, pondremos un ejemplo simple que no verifique nada, pero lo probaremos y justificaremos el error de alguna forma, porque esa teoría sí que es verdad y no las matemáticas o la física o la economía o la medicina.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Cartas

Llevo meses dejándote mensajes en los baños públicos, incluso en tu baño, con la esperanza de que tengas las manos heladísimas y decidas lavártelas con agua muy caliente, y que el vaho muestre letras y dibujos que te harán reír, cosas que te hagan decir "qué tonto" con una sonrisa. Todos esos garabatos que lees cuando cierras la puerta del baño de la facultad los hice yo, los hice para parar el tiempo, tu tiempo, y hacerte olvidar, durante una brevedad, tus discrepancias. Y hacer que te pierdas en corrientes circulares en el tiempo.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Los títulos incomprensibles, mejor en ingles.

Hoy Hoffman, el viejo Abbie Hoffman me ha pedido dinero. Me ha cogido de la mano y me ha dicho "oye muchacho, que he estado en la cárcel de Zuera e intento conseguir rehacer mi vida". Le he preguntado si seguía loco, o si seguía tragando viajes con forma de cápsula, y se ha reído y ha insistido en el tema del dinero. "Mira muchacho, que le jodan a los comunistas, hazte anarquista, dame dinero y vive con principios hasta que puedas permitírtelo, después vende tu alma al diablo y da consejos a inútiles". Le he dado 20€ y he le agradecido esa verborrea. Voy a meterle 10€ a los galgos, y 10€ más a los caballos. Y voy a crear una empresa multinacional que venda cacharros, cosas, souvenirs inservibles típicos de cada país, y con lo que gane compraré aviones de segunda mano a las aerolineas más paupérrimas, y especularé con esos inventos como si fuera oro negro, o oro. No feliz, Abbie me confunde con Luzhin, el de Nabokov, se ríe de mí y me confirma: "imbécil, puto gordo, con 20€ no me llega para putas, y deja de jugar a esa puta mierda que ya tienes una edad para ganarte el pan". Voy a meterle 10€ más a la ruleta.

sábado, 10 de noviembre de 2012

El gusano está en la media de edad.

Los músicos ingleses dicen "uno, dos, tres...", los españoles cuentan hasta cuatro "uan, chu, three, four...", pero todos los espectadores sabemos de antemano cuando va a empezar a sonar. Yo sé cuando va a empezar, y empieza a sonar, y pienso que al concierto le falta olor a tabaco, o a humo, o porro, o yo que sé. Todo el mundo silencia, la espera se alarga y personas divertidas empiezan a silbar, y un asqueroso grita "callaos, que esto no es Bisbal", y yo pienso que es otro lector de la Mondo Sonoro. Todo se alarga demasiado, creo que cuando sea mayor querré ser niño, cuando sea mayor llamaré al diablo y preguntaré si me puede vender eso que le vendió a Fausto, que creo que quiero ser como él. No le daré mi alma, no, le daré todo, hasta mi humor, mi simpatía y los recuerdos de mis mascotas muertas. Alargaré la noche, la alargaré lo suficiente para pensar que esta mañana fue ayer, y la alargaré quizá hasta que salga el sol. Me despertaré y todas las camas estarán recién hechas, duerme ahora, feliz, feliz.

jueves, 25 de octubre de 2012

Acabaremos mal.

Hablé con esa pitonisa, lo sabía todo, sabía incluso que no llevaba ropa interior, que hay humedades en la escalera de mi edificio, que mi vecina sólo tiende los trapos y las fajas después de comer. Ella sabía cual era su propio color preferido, su propia comida favorita, qué es lo que más le excita cuando le hacen el amor, le temblaba la voz cuando me lo explicaba porque (también) sabía que yo había ido a que me predijera el futuro y no a saber sus preferencias, pero joder, ella sabe lo que le gusta y para mi eso es saberlo todo.

viernes, 19 de octubre de 2012

Si te pica, te rascas, pero yo no.

Esas tribus, fetichistas, colegas de las músicas, con su mirada encima de tu hombro, sus disfraces nocturnos, sus prepotentes conclusiones si no escuchas radio 3. Esa gente que no cree que Los planetas sean el mejor grupo castellano, que no español, no los entiendo. Dejad al Líbano en paz. Beirut quiere vacaciones. Beirut quiere trasladarse a Rusia y tener frío, olvidarse de las guerras, llamar por teléfono al 093 y preguntar si tiene retrasado su reloj y gritarle a esa puta máquina que no sabe responder a las preguntas simples, Beirut quiere una maldita gota fría que alivie a la gente 'opiada' de tanta música, cine y literatura, Beirut quiere más fútbol para los libaneses y más series de televisión para los libaneses. Ahora sueño que intento matar a gente, que los pacifistas no son personas justas, que los intento matar porque no son justos. Ahora contesto con malas palabras, pienso que me has trasformado. Y menos mal que llueve en Zaragoza, porque apesta, apestará y apestaba a absurdo.

domingo, 14 de octubre de 2012

Records revueltos.

Muchas veces cenamos perdices, cenamos con velas e incienso, y quizá con vino, quizá con cerveza, y toda la habitación es dulce y el ambiente es sideral. Hoy cenamos y el vino nos martillea suavemente la cabeza, lo notamos, y nos gusta saber que volvemos a estar tontos. El rojo es pasión, el vino es pasión, y la habitación está llenísima de nada, y está vacía de todo, de rencor, odio, celos... vacía, vacía. Te rindes al sueño y tentamos a la suerte, pidiendo dormir. Apoyas la cabeza en mi pecho, y empiezo a notar tus pesadillas corretear por tu cuerpo, noto tus caídas al vacío y tus persecuciones con monstruos y personas pasadas. Noto como te acaricia el chico que viste en el supermercado, noto como te mordisquea la oreja y toca tus pechos, noto como te excitas. No te despierto, te aparto el pelo de la cara y lo poso en tu oreja, y no te despierto. Escucha, Harrison y Ringo, my sweet Lord I really want to see you..., escúchame, Harrison y Ringo serán los buenos pero Lennon se casó con la japonesa. Escúchame y no te despiertes. Sigo notando tus lujuriosos sueños. Los sigo notando, y escúchame, creerás que no lo siento, pero tienes toneladas de tristeza encima, no tranquila, escúchame, tienes innumerables, incontables, inclasificables, toneladas de tristeza, infinita tristeza, y me están aplastando.

jueves, 4 de octubre de 2012

Añade champiñones a todo.

De sobras es conocido el elitismo de los universitarios, tanto o más como su modo de vida y su moral y sus principios pacifistas. De sobras es sabido que las migas de pan están mas buenas cuando se desprenden del bocadillo, y las comes con los dedos. De sobre es la sopa conocida, y de sobras sabes que sabe mejor cuando le echas un huevo duro. De sobretodo a sobras, y superponiendo.

sábado, 29 de septiembre de 2012

El pollo

Hay que ver las cosas en frío, y a través de un cristal rojo, y pensarlas en caliente, y congelarlas con cerveza. Pensar sin ayuda es muy difícil, más difícil; hay que seguir los consejos de todos, aunque sean contradictorios. Todos los días carraspeo con agua fría, después con agua caliente, y busco una voz radiofónica que me dé poder de convicción. Me visto con el disfraz de héroe absurdo prototípico para derrotar a mis archienemigos con sus seudopoderes, paramilitares intelectuales.

martes, 25 de septiembre de 2012

Súmale lo suficiente para que sea primo.

Antes me hacía fotos de fiesta, fotos de fiesta poniendo caras de goce, antes salía de fiesta y bebía, y me lo pasaba bien, y me hacía fotos y las ponía en internet y las comentábamos todos. Ahora he olvidado como se dormía en el sofá, y duermo en la cama, junto las camas y duermo en las dos, las separo y duermo en una y luego en la otra, y después cambio la orientación, boca arriba, boca abajo, y sigo teniendo pesadillas porque no duermo en el sofá, y me despierto en mi cama o en otra cama o en otra cama con desconocidos, o me despierto en el pasado, y no en esos desiertos dónde tenía pensado despertarme, me despierto siendo otra persona, me acuesto pensando que azúcar y me despierto pensando que sal, me acuesto feliz y me levanto asustado. El sofá ha encogido lo suficiente para que el cojín sobresalga más de lo normal, y mis pies sobresalen demasiado, ahora miro el techo y el color no es el mismo y, imposible pero, he olvidado las palabras mágicas que abrían esa nave espacial cargada de armas para destruir cualquier planeta y huir de las conversaciones con mamá, de las conversaciones en ingles, de las conversaciones intelectuales, huir del existencialismo amateur. Si me acuerdo de dormir, si me acuerdo de las palabras mágicas, saldré de fiesta y me haré fotos y me lo pasaré bien, me lo pasaré mejor que nunca aunque no me acuerde. Si sigo sin acordarme, si sigo sin acordarme dormiré en el suelo, en la plaza, al lado del río, adelantaré o retrasaré la hora del reloj para sincronizarla con la mía, si sigo sin acordarme seré un ser primitivo, seré un enfermo.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Mal, pero está

Ireneo vaga por las calles y pide limosnas en el mercadona de la avda. Valencia. Él no necesita de dineros ni de hogares, todos los días va a un comedor social hasta la magdalena, a Ireneo le gusta caminar por Zaragoza, y duerme en el parque Grande las noches calurosas, o en la Ibercaja de Tomás Bretón las frías, un cajero grande donde Ireneo puede estirar las piernas y poner el pestillo. Ireneo siempre mira de reojo a los rumanos que piden junto a él, "ei, ¿vas al comedor ese que está al lado de un colegio, en paseo Mª Agustín? ¿Qué tal está? Tengo que ir, me han hablado bien de él". Ireneo vivía en un piso céntrico, muy pequeño y sabía que en poco tiempo no podría seguir pagando su alquiler, y por principios decidió vagabundear antes de ser echado a la calle, Ireneo era un joven inteligente y con una gran moral, pero personalidad un poco débil. Entre cinco y ocho euros recolectaba todas las mañanas, Ireneo tenía muy buen ver, la gente no creía que un joven así estuviera pidiendo. El muchacho, gracioso con todo, cuando veía a esos zombies con la típica bolsa del mercadona, se apresuraba y se acercaba a la puerta eléctrica para que ésta se abriese, entonces extendía el brazo y su mano y soltaba un "pase, adelante, pase pase. Si no le importa, ¿podría, después de comprar, al salir, prestarme (o darme) unos míseros céntimos para comprarme un zumo o un cartón de vino?", siempre con una sonrisa, y si recibía una mala contestación o un gesto siempre contestaba con un "piense que es para los negritos del áfrica si así se siente mejor". Aunque no os lo creáis, Ireneo es un homeless más, un vagabundo cualquiera. Con lo recolectado, Ireneo iba al chino de San Antonio Mª Claret y saludaba como si fuera amigo de toda la vida a Juan, el chino, y compraba un cartón de vino (si era sábado) o dos (si era entre semana) y algo para picar. Sabía que en el chino era más caro, pero Ireneo era un hombre con principios, un joven con mucha moral, pero con una paupérrima personalidad. Siempre le sobraban dos o tres euros, Juan le hacía precio por ser colega. Ireneo sabía que ese dinero era un peligro, cualquier necesitado podría asaltarle y darle una paliza, y atracarle, a Ireneo no le gusta ahorrar, y menos llevar el dinero encima. Ireneo era un joven inteligente, y también melancólico, y disfrutaba encontrándose cabinas telefónicas por las calles. Nunca llegaba al comedor social con dinero encima, siempre lo gastaba llamando. Descolgaba el teléfono de la cabina, con una mano se apoyaba en el cristal, con la otra marcaba un número aleatorio, ya sea empezando por séis o por el prefijo local, después ponía una cara de "por favor, no me cuelgues" y miraba hacia el suelo: si lo cogía una mujer, con voz madura, Ireneo respondía con un "soy una persona cercana a su marido, le recomiendo que lo vigile y esté al tanto de lo que hace fuera de casa, o cuando usted sale", Ireneo aguanta la risa y espera siempre la reacción del otro lado, cuando el ataque de nervios es tangible, Ireneo vuelve con un "lo siento, de verdad" y cuelga rápidamente. De la misma manera responde cuando lo coge un hombre, y si es alguien muy joven contesta con un "ten cuidado al salir de casa, que eres un hijo/a de puta". Así Ireneo disfrutaba de sus días, y cada día le parecía distinto y más dispar, pero Ireneo era un vagabundo más, un sin techo que no tenía donde caerse muerto. Parece mentira, pero Ireneo no teme a la muerte, y disfruta de sus días, es feliz, y sigue con su rutina como si de un trabajo se tratase, y disfruta. Ireneo siguió con sus bromas, y desafiando el azar, y éste le contestó, quizá con un jaque. Una voz dulce, feliz, contestó: "Vigila a tu ma...", interrumpió antes de que acabara su típico discurso e Ireneo dejó de apoyarse como en las películas y sufrió por si la gente le miraba. "Yo echo de menos que me invites a cervezas, aunque estén calientes, y esos paseos por el parque". Ireneo colgó, y ahora no pide limosna tan descaradamente, Ireneo utiliza un cartón en Independencia y ahorra lo que puede para comer mejor que en el comedor.

Izquierda buena, derecha mala.

A veces tengo sueños con moraleja: me despierto y soy una persona más sabia, más conocedora. Desayuno, me lavo la cara y olvido qué no tenía que hacer, qué debo hacer, desaprendo de mis errores nocturnos, de mis viajes oníricos, olvido la moraleja de mi película. Caminando a clase, maldiciendo no acordarme de la lección, cruzando semáforos en rojo, chocando con madres y críos, pisando los charcos de esos aspersores rotos e inertes, y saludando a mi amigo el pollero, rebusco, rebusco, y busco y recuerdo todos los sueños absurdos que no se borraron, que siguen en mis estanterías, y confundo mi sueño. Seguramente, la moraleja, estaría escondida en mi subconsciente, envuelta, empapelada con una película de Disney.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Penas de un incendio.

Siempre supo que ella era demasiado para él, hasta se lo hizo saber. Él, fantástico él, siempre había recibido la motivación en forma de humillación, mediocre era como su madre veía a su hijo en un futuro, también inútil o tonto. "Sube a mi nave espacial", y palpaba la parte del sofá vacía para que ella se sentara a su lado. "Desde mi nave se pueden escuchar a los planetas. Oler el toxicosmos. Si quieres, si lo intentas, puedes situarte en un universo paralelo, mejor, mantener conversaciones sin equivocarte, mantener silencios eternos y decirnos de todo sin hablar, recorrer todos los parques de la ciudad, conocer al metereólogo de tu canal favorito y pedirle que llueva cuando quieras, puedes poner una piscina en mi salón y ver esas películas sin movernos del agua, y con cerveza fría, y tabaco con veneno, y veneno en el tabaco. Puedes acompañarme en mis delirios, te desdoblarás en el tiempo, inventaremos esos rincones de Zaragoza que nunca hemos visto y no apreciamos por no ser una ciudad extranjera. Podemos también fo...", ella no le escuchaba, y él ya sabía que las madres no sé equivocan: "¿No te aburres tanto tiempo aquí, tirado mirando al techo?". No miro al techo, cierro los ojos.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Docencia sin fusta.

Si fuera guitarrista movería los pies sin levantarlos del suelo, deslizándolos como si estuviera bailando el boogie-woogie. Si fuera guitarrista hablaría por el resto del grupo, me consideraría un inadaptado, un líder espiritual, un locutor incansable, un aburrido al que le gusta que le escuchen. Los guitarristas son divertidos pero quizá un poco previsibles. Yo me dejaría el pelo largo, iría con chaquetas de batalla, escucharía discos que casi nadie escucha, fumaría de todo, llegaría a drogarme con todo, escribiría canciones que nunca tocaría, y después sacaría un disco en solitario y demostraría a todo el mundo que el cantante era otro más, y que no hace falta esforzarse por nada, que todo es innato. A los guitarristas les gustan estar en segundo plano, contestar con monosílabos, y abstraerse en las entrevistas. Un trocito de Zaragoza en medio del infierno.

jueves, 23 de agosto de 2012

Ataques de risa con tos

Los aburridos no follamos, hacemos el amor, y lo hacemos mal. Nosotros los aburridos besamos, besamos mucho y mucho, y besamos hasta agotar y nuestras manos, las manos de la gente aburrida mecanizan caricias y perdemos el control por las espaldas de nuestras amantes, amantes interesantes y divertidas, pero las aburrimos. A veces, muchas veces, los aburridos como yo vamos a terapias de grupo, terapias para gente aburrida, con gente aburrida, para tratar nuestro aburrimiento. A las terapias acudimos dos o tres aburridos, ir a las terapias puede ser divertido y rehuimos esa sensación. Cuando nos reunimos en la sala, con nuestros cafés descafeinados, durante la terapia sólo habla un aburrido, y los demás escuchamos sus rutinas aburridas, y nos aburrimos, y somos felices. Me agobio cuando escucho hablar a gente aburrida, y recuerdo como hervir un oso, imagino una epidemia de niños suicidas, estudiantes tarareando la misma canción vestidos con pantalones blancos, mujeres con medias rotas y una ansiosa respiración, ansiosa, la respiración ansiosa que producen las caricias en puntos críticos de sus cuerpos desnudos. Stop, no me estoy divirtiendo, stop, detención del pensamiento, stop, vuelvo a pensar que todo es aburrido, stop, stop, vuelta a la normalidad, basta, stop, este tío es aburrido, stop. Nosotros los aburridos decimos "día del señor" y no domingo, los aburridos en su tiempo libre piensan eufemismos para sentirnos mejor al no hacer nada.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Hay galgos que saben que tienen mi dinero.

Estado de sequía, el precio de la yerba sigue estando alto, y los aburridos esperamos a que baje dentro de pocos meses para buscar buenas ofertas y acabar no comprando nada. Los aburridos que no compramos nada somos conscientes de lo fácil que es todo, lo fáciles que son los teoremas con sus demostraciones, teoremas y demostraciones, lo fácil que son las personas, lo simple que es elegir, fácil sí o no, fácil yo, fácil hacer las cosas. A la gente aburrida nos gusta pensar situaciones absurdas, recrearnos en futuros no deseados, dormir o dormir o dormir, o pensar en la cantidad de cursos o cursillos a los que apuntarse para ser ese tipo de personas que siempre quisimos ser y nunca seremos. Los aburridos somos gente muy nerviosa, aunque creáis que no, disimulamos bien. Los aburridos somos gente muy nerviosa, con preocupaciones estúpidas y superfluas: los aburridos nerviosos hemos planificado un suicidio tras una crisis nocturna y nos hemos rendido ante el sueño, siempre nos rendimos porque esforzarse por algo es para gente no aburrida, gente no aburrida y también interesante. Yo soy muy aburrido, pero me complico pensando que todo es muy fácil.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Quién mal te folla, bien te hará reír.

Bobby Fischer se sacó los dos condones de su bolsillo, los dos que no pudo gastar con ella, y sentado en el retrete los hinchó, como globos que son, y les hizo un nudo simple para que su aliento no se dispersara en ese diminuto aseo, su aliento está muy cotizado. Bobby Fischer, el pobre Bobby, no podía dejar de pensar en lo que ella había podido hacer, que quizá no hubiera sido nada, pero él sabía que todo podía encajar y que ella nunca, aunque le jurara sinceridad eterna, nunca le admitiría. Ni siquiera pasado tanto tiempo. Bobby se subió al retrete y tomó aire de esa ventana, como los presos inocentes que miran por la ventana anhelando todo y deseando haber estado en otro lugar cuando la policía llegó. Bobby, el pobre Bobby, nota esas pequeñas vibraciones en el pecho, él niega que sea ansiedad o taquicardias, pero las siente y necesita pensar que no se le va a acabar el aire fresco. Él, el pobre Bobby, siente que la desea, pero necesita fianchettarse porque tiene miedo, nadie sabe que el pobre Bobby tiene miedo, pero Bobby muere durante instantes eternos, y durante una breve eternidad para otros. Su crisis no cede, y el pecho le arde, y los condones cambian de color como las bolas de una disco. La tierra tiembla. El pobre Bobby es consciente de lo alto que está el techo de esa habitación y quiere tocarlo saltando y ascendiendo al retrete, pero es inalcanzable. Los malditos globos ascienden sin impedimento, parpadean, sabe que es otro ataque y que esos putos globos no vuelan solos, que nada tiembla, que la temperatura sigue siendo la misma. El pobre Bobby necesita refrescarse y abre el grifo, deja que fluya y se evade durante unos segundos. El pobre Bobby es un anciano en una playa del mediterráneo, se acerca al agua y se moja las muñecas, la nuca, un poco el pecho, se limpia la cara y respira hondo y hondo y nota la brisa rozándole la cara. Bobby bebe agua y se quema la lengua. "Fischer, ¿estás bien? Borís está sentado y esperando a comenzar, las televisiones están impacientes". Bobby, el pobre Bobby, fue rescatado, y la tranquilidad vino a buscarle.

martes, 7 de agosto de 2012

el sol te vence por la noche, cuando duermes.

Tengo un conocido que vende veranos, da igual cuantos le pidas, él te los consigue y te los vende. Yo una vez le compré, y decidí volver a comprarle. Supongo que tú se lo has comprado, también. Es una suerte que nos haya vendido el mismo, es una suerte, bendita suerte que nos haya vendido este verano. Ya entrado en Julio quise volver a visitarle: véndeme de lo mejor que tengas, sólo puedo darte una atmósfera y un poco de pena, le dije. Tranquilo, es suficiente para que no sea un verano más, me contestó. Abrió su caja de madera, madera conglomerada, tan pequeña y tan valiosa como una caja de puros, y sacó mi verano, sí, cuidadosamente elegido. Yo, inocente, queriendo mostrar impasibilidad e indiferencia, me lo metí en la mochila como un libro prestado o un huevo de avestruz, con un eterno cuidado a que no se desgarraran las páginas de mi verano, o a que se rompiera y se derramara mi verano en el interior de mi mochila.

martes, 31 de julio de 2012

las redes sociales son calor humano.

Él sólo se curaba con aloevera, cuando ella le punzabas con sus puñales él siempre corría por el jardín y se perdía en las hierbas hasta que encontraba ese tesoro natural, y arrancaba todas las ramas que le cabían en la mano, las partía y como si de una quemadura se tratase, dolía incluso más, e impregnaba su corazón con ese flujo revitalizador. Dañado y humillado, perdía la fe, huía a su guarida y esperaba a que volviese a llover para sentirse seguro. Ella tenía la culpa. Mr Caldwell siempre quiso destacar, pero nunca le importó no ganar. La conoció, y con su deposito vacío de autoestima, se prometió ser su mejor. Ilusionado le explicó que quería correr y ganar aquel maratón, entrenó y entrenó y sudó y lloró para ser el mejor y Felipa, ingenua como los niños con el agua, recordó que tenía un amigo mucho mejor, que estaba subido en su pedestal de piedras preciosas y podía rozar el cielo con los dedos, que nunca, el pobre Mr Caldwell, podría ganarle. El pobre muchacho, corrió por su huerto, por su jardín, y como un animal a punto de morir, se afanó por encontrar otro matojo de aloevera. Curado y dispuesto, quiso ser el hombre con más conocimiento sobre caracoles de la tierra. Mr Caldwell fue asiduo a la biblioteca, viajó por todas las zonas montañosas de las comarcas vecinas, e incluso invirtió toda la herencia de su padre, ahorcado con una foto de su mujer en el bolsillo, para montar un pequeño laboratorio/observador. Mr Caldwell le contó a Felipa sus ambiciones, que no sus intenciones, le enseñó parte de sus estudios, bromeó con jerga técnica (lleno de energía), y alegre por sentirse el mejor al lado de ella. Felipa, confundida, recomendó compartir su trabajo con su tío, el de Valladolid, el cual llevaba años estudiando los gasterópodos. Su tío, subvencionado por el gobierno y The Natural History Museum de Londres, recorría parte de Europa y África del norte, se dedicaba exclusivamente a estudiar a esos insignificantes bichos, asquerosos para medio mundo. Los cogía, los apartaba de su hábitat y con sus juguetes los observaba, como si nunca hubiese visto uno, después con un pincel los coloreaba, cada clase de un color distinto, y los devolvía a su tierra. Pasados meses o años, retornaba a las mismas tierras y buscaba con ansia a sus viejos amigos, sus amigos marcados, y los volvía a recolectar para una segunda inspección, para ver su evolución. Para Mrs Caldwell eso era un nivel superior, él simplemente había estudiado su anatomía y su localización con los libros de la biblioteca. Mr Caldwell entendió, esta vez sí, que para Felipa siempre iba a estar a la sombra de alguien. Ahora Mr Caldwell no tiene ambiciones, sabe que para Felipa es poco. A Mr Caldwell ya no le gusta el aloevera. Ahora Mr Caldwell disfruta de las cosas simples e insignificantes, como los caracoles, porque sabe que él es insignificante, como los caracoles. Mr Caldwell quería comerse el mundo, pero el tiempo le comió a él. Mr Caldwell cría vaquetas, y los suelta para la gente ambiciosa, como lo fue él.

lunes, 30 de julio de 2012

los vasos rojos que tienen los americanos.

El sol quema como tus comentarios cuando no estás cómoda, la humedad me abraza y me hace sudar, y me recuerda a ti. "Eh tío, no me molestes, tengo un bloqueo costal y quiero pensar que estoy en mi sofá, escuchando Fela Kuti, imaginando estar en el Zorro bailando y bebiendo cerveza, comiendo pipas, tocándole el culo a mi compañera, y convenciéndole de que puedo pegarle una paliza al tío aquel que marca músculo y a su amigo el alto. "¿B., tronco, cómo puedes pensar estar en un sitio imaginando estar en otro?". ¿Tú no piensas en ir al cine y ver una película? Ahí estás pensando en estar en un sitio y a la vez imaginas otra cosa, la película, pues para mí ese es mi cine y mi película, es lo mismo. "Deja matemáticas y haz algo de política o filosofía". Confundes filosofía con aburrimiento. Tengo ganas de que llegue la hora de la comida para tomarme otra pastillita y quedarme fuera de lugar, tener sueños breves y estar entre el sueño y la vigilia.

jueves, 19 de julio de 2012

Take it as it comes.

Tirados, sin nada que hacer y sin temor a perder el tiempo, decididos a no perderse ninguna estrella, discuten y discuten, argumentan, hablan, y silencian, sobretodo porque les gusta oir al otro respirar o la televisión de los vecinos, pero silencian. Cuando las estrellas parpadean, todos pierden el hilo de su conversación y dudan si será una estrella, un planeta, un satélite, o un platillo volante, o si la gente del avión estará durmiendo, o si la película que les estarán poniendo a los pasajeros ya la han visto. Ellos saben que hay detrás de cada una de esas bombillas, pero buscan alternativas utópicas que les alimente su imaginación. "Seguro que los científicos no quieren que sepamos que esas luces son planetas como la Tierra, pero de dimensiones más pequeñas, paraísos tropicales, con aromas dulces. Planetas con playas de agua dulce e islas de película, esperando a que su Robison Crusoe aterrice y trabaje sus tierras". "Si todo el mundo lo supiese, nadie querría vivir aquí y entonces si que saldríamos a la calle." Hoy se susurrarán hasta que sus silencios se adueñen del ambiente, hasta que despierten sin enfrentarse a ningún reloj, hasta que despierten y ella, soñando con sus guerras, diga alguna frase incoherente y sorprendente. "Pronto llega el invierno, la Tierra teme al sol, cree que se va a quemar, y huye al punto más lejano de su órbita, hasta que se sienta sola". Ellos saben que nada es tan importante como parece. No hay prisas por vivir.

martes, 10 de julio de 2012

televisión por cable.

Ellos, ellos, ellos con su don y su conocimiento conducirán la rebelión, que no la revolución, y con carcajadas cantarán a Manu Chao para sentirse un poco mas perroflautas, pero son conscientes de los problemas globales y saben que no por vestir mas barato se es mas antisistema. Las banderas arderán en lo alto de los mástiles, el pilar no cerrará porque será el hogar de todos, y el horizonte en llamas estará más bonito que nunca.

viernes, 6 de julio de 2012

Nuestro plan.

Bien, hoy puedo hacer historia. Animado por el asombro de mis amigos, decido mostrarles mi don al mundo, maravillarlos con mi desdichada virtud, y enseñar lo repugnante que pueden ser la mayoría de las personas. Millones de espectadores me observan, miles sentados enfrente mio, centenares oponiéndose fuera, y les veo el miedo en sus ojos, y me gusta pero me inquieta. Desnudo, completamente desnudo, sin ropa interior, con el índice y el corazón, como un mago mostrando su sombrero y sus mangas, les muestro sin razón alguna mis dedos, mi arma. Me pediste que no lo hiciera, y delante de mi, detrás del cámara, sigues llorando y suplicando y llorando, que no lo haga más. Siento pena. El presentador, tras un discurso moralista, quizá existencialista, no lo sé bien, me presenta como un joven cualquiera, un posible Dios. "Con ustedes, B.". No sé qué hacer, como asombrarles más. Localizo a un viejo en la segunda fila, posiblemente sea abuelo y tenga una vida feliz, pero quiero pensar que está solo y no le gusta su vida. Lo señalo. No entiende, se empieza a poner nervioso, llora. Con el índice y el corazón, como si de un tirachinas se tratase, me introduzco los dedos en la boca, y el viejo se desvanece, muere. La gente calla, tu lloras y lloras y ellos siguen estupefactos. Algunos están en estado de shock, otros disfrutan, otros necios piensan que es una broma. "Oye picha corta, no nos robes el dinero, esto estaba planeado". No me gusta como viste, pienso que es mala persona y señalo a su acompañante, y ambos silencian y se bloquean por el pánico. Vuelvo a introducirme los dedos y la joven empieza a gritar y se desvanece, muere. Él no se lo acaba de creer, la toca y la acaricia, y la acaricia como yo te acaricio cuando vemos esas películas modernas, esos filmes con tantos entresijos y yo nunca entiendo. Y me arrepiento de haberlo hecho, quizá debí matarle a él. El mundo vuelve a silenciarse, los cámaras no saben donde enfocar y tu sigues llorando y llorando y suplicando que pare. Se escucha algún grito, el pánico empieza a despertar de su intensa siesta, y el muchacho, no conforme con su valentía y estupidez, cree que puede tocarme o dañarme, y corre hacia mi y yo vuelvo a meterme los dedos y vuelvo a matar. A la gente ya no le hace gracia mi juego y quiere huir, pero no me parece justo que ellos vivan y el viejo o la joven mueran. Repito el truco de los dedos y odio a todos, y me odio a mi, y vuelvo a matar, y vomito hasta quedarme sin fuerzas. Ya no se oyen gritos, sólo tus lloros, y voy a buscarte para decirte que ya todo ha pasado, que no volverá a ocurrir, que no lo volveré a hacer. Tranquilízate, estoy aquí. Tranquila, destruiré todos los imperios, tranquila. Vamos al coche, tengo ese disco que tanto nos gusta.

jueves, 28 de junio de 2012

Gente graciosa en grandes momentos

Ella le convence para que deje al silencio gritar todo lo que tiene que decir, le induce a no discutir nada y dejar que todo se solucione en unos segundos, mirando el césped y escuchando esos aspersores vomitar agua, y el calor es más atroz cuanto más aburridos están. Las buenas cervezas son las baratas, y él lo sabe. Adulando al silencio, disfrutando de nada, ella bebe y bebe y bebe hasta que su amigo el frío le golpea la cabeza y la faringe, y la laringe, o la garganta, y el pecho. La fe ciega e injustificada de las personas ya no quiere ser su tema de discusión, los agujeros negros y los puentes Einstein-Rosen son complejos para ellos, pero discutirán temas triviales desde puntos de vista extremadamente opuestos hasta que uno ceda, o recuerden una anécdota o una canción o "Vals con Bashir". Cada vez que la mira se acobarda y pierde el hilo en la conversación, imagina coger su caledoscopio y eternizar la tarde para mirarla a través de él, imagina acercar el juguete a ojos de ella e intentar reconocer algo, algo que le consuma todos sus pensamientos y la noción del tiempo, encontrar su nueva droga. Ella sólo quiere perderse en las minucias de su piel, buscando imperfecciones, curiosear como los niños con las hormigas. Ellos no pierden el tiempo.

martes, 26 de junio de 2012

Maldigo no entender la letra de mi madre.

Arde, pero no te lo toques. Deja que siga comiéndote, que se vaya disolviendo en tu cuerpo, deja que penetre en tu sistema y forme parte de ti, y entonces te darás cuenta que no quema ni duele, ni te arrepentirás de haberte rociado con eso, que ha valido la pena todo. Recordarás cuan doloroso fue, pero te sumergirás en una bocanada de oxigeno y recordarás, más aún, canciones que tarareabas por felicidad, o por tristeza, y balancearás ese dolor hasta llevarlo al nivel de la felicidad, y te darás cuenta que los días soleados son mas tristes que los lluviosos. Tu no lo sabes, pero está previsto soleado para nuestro fin del mundo, aunque no para el suyo, que llegará. Y el conformismo es peor que el diablo, pero tirado en mi sofá, con el Turn on the bright lights o Rayuela abierto sobre mi pecho, recordaré tu cuerpo abrigado con esas bragas que tanto me gustan y nunca recuerdo, y el conformismo es peor que mis dudas, el conformismo es peor que nuestros incómodos silencios, pero me gusta. "Oye B. hace tiempo que no escribes nada". Joder, ya no soy B.

jueves, 7 de junio de 2012

Actos en vano.

Los nazis volverán, y con su violencia y su talante llamarán al caos, que estará de resaca, o de bajón, y le invitarán a venir, a meterse en nuestro cuerpo mientras dormimos. Nos convertiremos en esa gente que siempre hemos rechazado y repulsado, citaremos a Maquiavelo para justificar la brutalidad de nuestros actos, discreparé con los videntes que no quieren ver, y no perderé fuerzas para convencerles: "tu opinas eso, y yo esto, y me da igual porque voy a seguir destruyendo todo". "Cuidado, ese chico va armado, está ejecutando su propia revolución".

sábado, 2 de junio de 2012

Debemos hacer una performance antes de irnos.

Llueve mientras espero que todo arda, mientras espero las buenas nuevas de banquia, mientras la tierra descansa y se alimenta, mientras el blues retumba en mis oídos, mientras mi archienemiga la brisa me golpea la cara, y soy el mas soso, pero hoy está esa capa roja en el cielo escupiendo gotas. Me miras por encima del hombro, no porque seas mas alta, sino porque estas por encima de mi, y te has vuelto a perder un buen concierto, uno de esos que no te hubieran gustado pero te hubieras reído, y te lo hubieras pasado bien porque yo sería el mas tonto esa noche para hacerte reír, y hubiésemos bailado hasta los solos del guitarra, como si tuviesen el ritmo de una canción del verano. El aire acondicionado del Zorro y su intensa iluminación ahuyentan al mas 'pintao'. Hoy se bailaba afrobeat, y me hubiera forzado a beber para ser mas gracioso, para perder la vergüenza y hacerte bailar hasta recordarte, con nuestro sudor, que el verano se asoma a la vuelta de la esquina, para decirte al oído un "creo que es Fela Kuti, pero no quiero dármelas de listo y parecer un pedante", para rebañar la sal del vaso de plástico de pipas con el dedo y chupármelo y después pasártelo por la frente y recibir tu golpetazo, y recordarte que mañana tenemos que estudiar, y que no nos volveremos a pasar de la raya. Hoy es de esas noches que las casas que tienen la luz encendida levantan mas curiosidad que nunca, de esas en las que Holden Caulfield llevaría su gorra entre sus manos, mientras juguetea con ella, y camina y camina y camina sin prisas y sin destino porque todo lo que ve lo conoce pero no lo recuerda tan bonito, y fresco, y húmedo, y esta noche tendría mas horas que el día porque yo las hubiera alargado para olvidarnos de Zaragoza y de su verano. Los kebabs del fershop alimentan mi hambre de fiesta, pero hoy salir sería en vano, mejor dormir y dormir y descansar y abrir la ventana de mi habitación y costiparme con este fresco que se irá de viaje un largo tiempo, y volverá para recordarme que debería ponerme las pilas que luego me pilla el toro. Hoy... hoy, café.

viernes, 1 de junio de 2012

tardes largas, mediodías anaranjado.

Las doce de la noche y es imposible dormir, fatigados y sudando, y agotados por el agobio de este atroz calor, nos rendimos a ella, a la noche. Y ríes, y te pregunto con mal tono por qué te ríes, que dejes de sonreír, y te ríes más porque los dos conocemos la broma, nuestra broma, aunque te la haya repetido eternamente, me la devuelves como si nunca la hubiera visto y añadimos coletillas macarras para ser mas duros. Bromeo más y te toco un granito que te ha salido, sé que te molesta, y bajo el dedo hasta tu sonrisa, lo deslizo peleándome contra nuestro sudor que hace del camino una caricia brusca y pegajosa, y te mando bajar el volumen con un sshhhhh que termina con un beso. La luz de ese flexo me mata, y hace que mi piel arda, y maldigo necesitar apagarlo porque te escucharé y no te veré, te escucharé y olvidaré contarte lo que me ha pasado con el niño al que le doy clases, y caeré en un sueño del que ni mi alarma ni mis obligaciones harán que salga de él a tiempo para ir a clase. Apágalo, apágalo ya por favor, mañana hay que aprovechar el día y tenemos que dormir.

jueves, 24 de mayo de 2012

"Así que te llega a la cintura..."

Me dijeron "no le hagas caso, está zumbadísima". También que este blog era depresivo, de moral baja, que estaba bien, y yo disfruto cuando lo leo con Interpol de fondo, lo releo cada vez mas lento y pienso que Cortazar lo leería igual, lo leo como si hubiese vivido en París y fuese argentino de nacimiento, leo y leo mas lento y recuerdo todas las ideas iniciales que tuve, y recuerdo cómo desfasaron en revoluciones, en bailes y borracheras, en domingos de sueño eterno. El calor me mata, la lluvia me pervierte. Va siendo hora de madurar, de despertarse, y de crecer, y de dejar de dar vueltas a la misma rotonda con este coche que se está quedando sin gasolina, y elegir la salida correcta. El miedo a acabar un ciclo y verme cara a cara contra todo, a pasar por delante del Goya y pensar "joder, ¿qué será de Forcén? qué risas cuando el hermano de Ignacio se puso a comer el día de nuestra graduación". Mayo y Junio son amigos pero no se pueden ni ver, uno es melancolía y miedo y el otro es éxtasis y futuro, y yo los disfruto durmiendo y sudándolos, disfrutándolos de noche porque de día me agobian. Hoy es jueves y sé dónde acabaré.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Domingos y camas deshechas.

Dudo, pero creo que voy a coger ese transbordador, voy a subirme y a perderme en la inmensidad del espacio, viajaré sin miedo hacía el vacío, y después le enviaré un mensaje a mi madre, a millones de kilómetros, diciéndole que estoy solo y feliz, feliz pero sin ninguna de mis aspiraciones: un huerto o un bar. Pero feliz. Recolectaré miles de libros, la eternidad en letras, un sinfín de discos: habrá tantos minutos de música que moriré antes de llegar a escuchar parte de ellos, pero estaré contento. El sol no me despertará, dormiré, leeré, comeré, dormiré con los cascos, me evadiré de la evasión, romperé los relojes para perder la noción del tiempo, observaré la luna y la tierra, y con mi dedo señalaré donde lloverá, donde habrá sequía, donde morirán miles de personas por un terremoto, crearé tempestades, huracanes y tornados para conciliar mi sueño, y resguardaré tu hogar de cualquier catástrofe. Sin ropa, con los cascos, comiendo una manzana, me reiré y pensaré que soy lo mas parecido al Dios al que todo el mundo reza. Olvidaré como vocalizar esas palabras que te gustaba oír, soñaré con volver a tirarme en la arena de Vinarós, imaginaré sujetar jarras heladas del Voltaire y bailar esas canciones funky. Mis siestas serán breves para que al despertar pueda apuntar en mi cuaderno los sueños que habré tenido, y nada mas escribirlos me volveré a tapar y me emocionaré pensando con qué soñaré, si serás tu o serán ellos, si estaré en el Zorro o en el Voltaire, si el guardia de seguridad gordo de la ciudad universitaria me quiere echar por beber unas putas cervezas, si beberé cerveza o vino en la ribera, si comeré un arroz a la cubana llenísimo de complementos con éstos, mis amigos, si en nuestro bar sonará Fela Kuti, si Luffita pagará la partida de billar. Antes de despegar pasearé por la city y escucharé a esos jóvenes cargados de ideas, esos jóvenes con su mundo idealizado, urdiendo una revolución pacífica porque no piensan que la violencia sea la solución, y tomaré la palabra y diré que el fin justifica los medios, y que Ghandi nunca consiguió nada, y que Mandela estuvo casi 30 años en la cárcel, y que a Lennon le pegaron un tiro al salir de su casa, y que El Che fue un asesino. Escuchad, lo mejor es tener un huerto, ser autosuficientes, cuidad de vuestra familia y olvidaros de todos los demás, sed egoístas pero no avariciosos, pero primero matad a esos trajeados, prended fuego a media ciudad, y saquead todas las tiendas, y el caos regenerará el orden. Discreparán, me quitarán la palabra y yo me iré a buscar unas cervezas y me reiré, y sé que volverán a convocar otra asamblea absurda y acamparán para rebelarse como si molestarán a alguien, y yo desafiaré a la casualidad y caminaré hasta encontrarte sin haberte buscado. Vaya, no esperaba verte por aquí, voy a marcharme lejos de aquí, ¿te quieres venir? "Borja, siempre estás huyendo, yo creo que tirarte en el sofá es mejor que coger un transbordador".

Moviendo el álfil negro y los caballos, sin razón.

Creo que hoy voy a ser puntual, llegaré cinco minutos antes. Bajo, pero bajo los escalones de dos en dos y saltando cuando no tengo miedo, bajo los cuatro pisos porque mi ascensor es una mierda de maquina que te quita la vida poco a poco con sus interminables viajes. Mi ascensor es de esas cosas que si hicieran un estudio a largo plazo se darían cuenta que el tiempo perdido en sus viajes sería equivalente al perdido en la televisión, o similar. Y bajar tan rápido me alegra más, más de lo que estoy, y llego al rellano y veo que el cubo de la basura lo han sacado y que tengo basura de hace dos días. Subo, olvidándome del ascensor, dejándolo a los vecinos gordos y fumadores, y a la tercera edad, y a los del chino de la esquina, que viven en el primer piso, y subo dejando atrás 3 o 4 escalones en cada zancada porque me siento bien y hoy no te voy a hacer perder el tiempo. Ya no soy aquel, aquel chico fibroso, y me duele recordarlo cuando mas aún me duele el pecho. Miro la hora y voy justo, así que ando rápido, como si nunca hubiera desperdiciado dos años, subo por mi calle, giro por Bretón y llego donde habíamos quedado y no estás, y me alegro parcialmente porque no te voy a hacer perder el tiempo esperando, pero no estás. Llegas guapísima, andando al ritmo de la música, con prisas, saludándome desde lo lejos, y sonriendo aunque pierdas la coordinación respirando. "¿Dónde vamos?". Siempre la misma pregunta, te da igual donde ir, pero quieres verme haciendo el paripé bailando, quieres que nos riamos bailando, que se nos vaya la pinza y echar chupitos aunque mañana vayamos a filo. ¿Quieres ir al Voltaire? Hoy pago yo. "mmmm me da igual, pero hoy quiero que me saques a bailar". Me obceco con la idea de no hacerte esperar y me he olvidado de la chaqueta de batalla, la chaqueta de batalla con la que los bailes nunca quedan desfasados. Bien, pero vamos primero al Voltaire, hay que ir con alguna jarra encima para ir al Zorro. Me olvido momentáneamente de tus historias y rezo para que hoy haya Funky Chicken. Viajo en el tiempo y noto la sal de las pipas, el calor de la gente, tu culo rozándome la cintura y el frescor de la cerveza, bailando Rock Steady de Aretha, la sala llena de colores y nosotros riéndonos porque yo no sé hacer otro paso que no sea la "uve" o el "samba". "Así que Leticia eh...". Tu y Juani os reís, pero yo quiero notar ya la jarra helada en mi mano.

domingo, 20 de mayo de 2012

Dicen que estás siempre en la luna.

¿Te acuerdas aquella vez que te hablé de mi teoría de que formamos parte un experimento sociológico? Quizá a ti no te lo conté, pero sé cómo hubiera sido, los tragos de cerveza que hubieras bebido, las muecas que harías cuando soltase alguna barbaridad, tus preguntas que desmontarían mis hipótesis, tus condescendientes palmadas en mi espalda, y tu mirada perdida cantando esa canción que suena y tanto te gusta y desconoces, pero no quieres preguntarme de quién es por no cortarme, cortarme y hacerme dudar que te interesa lo que te digo, cortarme y hacerme sentir inseguro. Me ahogo y me tumbo en mi sofá, me tumbo y conecto los auriculares, los conecto y salgo de mí hasta que la canción se acaba y vuelvo a notar la asfixia que me produce la soga que siempre me ha apretado pero nunca he querido ver. Empieza otra canción y salgo corriendo, corro sabiendo que nadie me puede coger, que nada va a evitar que siga escapándome, corro y me vuelve a faltar el aire, corro aunque las piernas me fallen, corro y ya no puedo más, no puedo huir y ese nudo en la garganta sigue apretando como en Zaragoza las camisas de botones en verano. Todo es demasiado fácil pero busco complejidades y permuto millones de veces las tres piezas del mismo puzzle. ¿Entonces, no crees que es probable que una especie de nazis hayan colonizado un planeta cercano y estén estudiándonos? Sonríes y piensas, pensarás que soy estúpido y que me falta un hervor, pero sonríes sin razón alguna y mando a tomar por culo a esos colonizadores que me están manipulando. "Mmmm me convence mas la teoría del desdoblamiento del tiempo, aunque todo es irrelevante". Me asomo al precipicio, pero hoy las jarras van a 2,50€ en el Voltaire y Juani nos atiende contentísima aunque nunca hayamos mantenido una conversación. Que le jodan al precipicio.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Medias rotas y elegantes.

Tomas, retomas y piensas, piensas que deberías decir pero no dices nada porque sabes que no lo entenderé y entonces suspiras para que yo sepa que quieres decir algo, pero yo miro mi cerveza y te sonrío. La camarera nos mira porque no hacemos nada y mi cerveza no ha bajado de nivel, pero ella sabe que en nuestra mesa se está librando una gran batalla. Miras a la calle, suspiras, me miras, y miras a la calle. "Entonces, ¿tú vas a tirar el cóctel mientras yo lo grabo todo?". Sí, ya sabes que pienso, estoy harto del 15M y de esos perdedores que reclaman lo suyo, pero que se dejan humillar, mataré y moriré, mataré y te abriré los ojos pero ellos distorsionarán mi acto y seré el chico con trastornos al que le falto cariño cuando era crío. Las cosas no cambiarán, pero te cambiaré a ti, y es todo lo que quiero. "A veces pienso que la cerveza te sienta fatal, te apesta la boca, pero dices cosas coherentes aunque estén fuera de lugar". La plaza de pilar es enorme, grandiosa y vacía, le falta vida, el viento se cansa de correr sin obstáculos. Esta plaza sería mas bonita si tuviera césped, pero en Zaragoza las tierras son de secano.

martes, 15 de mayo de 2012

Tu don y tú.

¿Te acuerdas cuando dijiste que mi opinión era una mierda? Llegué a casa y estudié, rebusqué entre los periódicos, ensayé nuestra futura disputa, parafraseé hasta no olvidar, calculé tus respuestas, si digo esto pensarás tal, si contesto esto pensarás cual. Pues yo creo que... "Borja, cambiamos de tema, siempre estamos igual". Me siento inútil y vacío, no sé por donde escapar, este rumbo no estaba en mi mapa, y me pierdo, pierdo el norte y el sur, pierdo las palabras estratégicamente encadenadas, y pierdo otra vez. "Hace mucho calor, ¿No crees?". El verano nos está alcanzando, y esos putos vampiros nos visitarán y chuparán tu dulce sangre. "Odio cuando te pones profundo, melancólico o... yo que sé, tus putos relatos te elevan y te hacen sentir como un poeta, o novelista, no seas tan pedante". Yo creo que soy un romántico, pero tímido. La cerveza ya no es tan amiga y quiere pelear, el calor me dice que tengo que sueño, el Voltaire se oscurece, y Juani empieza a recoger: "tranquilos, voy a tardar un rato en cerrar".

miércoles, 9 de mayo de 2012

Un griego para desayunar.

Un dos, probando, un dos. El bar es una mierda, la Zeta. Nos dejan tocar, nos dejan hacer ruido, pero les cobran 3€ el botellín. Ahí está "Luffita" y sus amigas, los amigos de Guillermo de clase, Carlos y Sandra, Ignacio ha vuelto de Madrid, la hermana de Fernando con sus amigas las modernas, los padres de Fernando con una cámara digital. Ei, somos Forcen Explosions, de Zaragoza. "You know I shouldn't". Sonamos fatal, pero a la gente les gusta porque les queremos. Guillermo vuelve a clavar su guitarra, Fernando ha vuelto a beber antes de tocar. La gente aplaude, sus padres nos hacen fotos. Me pregunto cuanto nos falta para ser buenos, qué nos falta para hacer mejor música. Demasiado britpop, y a nadie nos gusta excepto a Fernando. Yo ya sólo canto los coros y doy un poco de espectáculo, no sé ingles para cantar nuestras canciones cutres, y mi voz no es atractiva. Oye guille, toca esa que me tocaste el otro día que suena a Ali Farka Toure, Jesús puede marcarte un buen ritmo, y yo que sé, a la gente se la suda tanto que no se darán cuenta de que estamos improvisando. Concierto, a secas, las 11 y ya nos echan. Bajo a saludar a Carlos y Sandra y les invito a chupitos: estos invito yo, que soy la estrella esta noche. ¿Qué opináis del concierto? "ya sabes, ha estado bien". A la gente le gusta, por compromiso, a la gente le encanta nuestras canciones. Enciendo el 'Whasap' y te veo conectada, pero quiero irme al Voltaire con estos y discutir el futuro, volver a decir "joder, esta canción es buenisima" y pelearme por pagar la siguiente ronda. Vamos al Voltaire, y la camarera es amiga, no sabemos su nombre pero si el del whisky que nos regala. Perdona, ¿puedes ponernos una canción de Fela Kuti?, tenemos que celebrar, celebrarlo todo, y celebrar nada. "Puff, Borja son canciones de casi 20 minutos, a la gente no le gusta eso". A la gente no le gusta lo que no conoce. Es violento que se sepa mi nombre, pero mas violento es que no nos ponga una canción, y escribo en un papel y lo arrugo, no lo pliego, y lo tiro al jarro de los deseos, deseo saltar desde el último piso y no tener dolor. Bebo, bebo y discuto, bebo y escucho con atención todo lo que discuten, bebo e intento recordar sus frases exactamente como las han dicho, con el mismo significado, pero las repito y su mismo principio se me olvida, se pierde en su extensión y complejidad. Esto se lo contaré a la gente de clase, que piensen que he construido una buena opinión, que crean que soy un tío culto, que vean que sé lo que ellos también discuten. Bebo, bebo y coloreo el espectro de las personas del bar, los coloreo y los etiqueto y los meto en sacos de prejuicio. Salimos y te veo sola, te veo y veo que me ves con el rabillo del ojo y tienes miedo a hacer ver que te he visto verme. Borracho repito, me repito y me hago gracia, me río y nadie me entiende, humor simple para ellos. ¿Oye, te apetece quedar? Si quieres, sólo si quieres, espérame y te llevaré a la otra cara lunar. Susurraremos, susurraremos frases de películas románticas, susurraremos preguntas retóricas y pensaremos que nuestras ideas son únicas y nadie las ha pensado nunca, y afirmaremos que nuestras conversaciones tienen mucha filosofía dentro porque tendremos una opinión para cualquier tema, y utilizaremos palabras con significados desconocidos para impresionarnos mutuamente. Susurraremos bajo porque no querremos ahuyentar al silencio, susurraremos aunque podamos gritar sin que nadie nos escuché. Te contaré que "Los planetas" sonaban siempre en mi casa, que acababa y empezaba las frases con letras de sus canciones, que son muy pasteleros y autodestructivos, pero son un grupo especial, un grupo espacial. Bostezarás porque hoy mis historias no te importarán, porque hace mucho calor y en El Zorro sólo ponen funk. Me dirás "Borja, baja la persiana que mañana quiero dormir hasta que mi vejiga reviente", y no la bajaré, madrugaré cuando el sol, nuestro enemigo, te diga que los domingos son un buen día para aprovechar, y me enfrentaré a él y haré que huya a su guarida, y nos protegeremos con la persiana. "Mañana hablamos, hoy me duele la cabeza para viajes siderales y sonrisas en la oscuridad".

sábado, 5 de mayo de 2012

Queso y paté.

¿Te acuerdas de aquella vez? Ahora si que creo que estoy loco. "Ei Borja, qué tal?" Mi amiga la niña, te invito a una jarra fresca, te vuelvo a dejar "el guardián entre el centeno", te pongo a "los planetas" y te pregunto si has leído mas a Cortazar porque yo he desperdiciado el tiempo jugando al ajedrez o a las cartas y mirando películas en vez de leer y perderme, perderme en el tiempo como cuando volvía a casa desde Independencia y tardaba mas de lo previsto. "Este bar es simple, pero tiene algo, tiene ese algo que tienes tu, ¿eh 'Nelboquillo'?". Supongo que tiene las jarras frescas y baratas y la música que me gusta, ideas simples. "No, yo creo que es porque no tiene televisión. ¿Te acuerdas cuando íbamos a la ribera y hablábamos horas y horas?". No me puedo olvidar, paraguas y cerveza, siempre con tu bici aunque no fueras en ella, por si acaso íbamos a echar un billar. Oye, hay funky en el Zorro, ahora sé bailarlo como las chicas treintañeras que antes había, esas mujeres que bailaban de verdad, sin una cámara en la mano, las treintañeras de el Zorro eran felices de verdad y nadie les molestaba, y a mi me alegraban. Esta noche pago yo, pero con la condición de que robes pipas, aceptes los chupitos de whisky, y le pidas al deejay "Somebody to love". Iremos a el Zorro pero nos acercamos a las ruinas de la expo en bici, nos reiremos de los paneles que soltaban agua para refrescar este desierto. "¿No te apetece pasar por el voltaire o el desafinado?". Eso está vacío ahora mismo, son zombies, no les gusta lo que escuchan, no les gusta lo que toman, y las chicas no se animan a bailar, sólo a fumar en la calle. "Está bien, pero no me vengas con historias de chicas por el camino, que siempre estás llorando".

viernes, 4 de mayo de 2012

No hay tormentas y no huele a ozono.

Que si, que no. "Borja, tu blog está bien". Sí, yo también te conozco y me caes bien. Basura de excusas, y basura. Qué asco me daba la camarera que me ha cobrado 8€ los chupitos, pero había pipas para bailar "sunshine of your love". Esta es una versión de tal, "ummm, que bien". Vaya, pensaba que te gustaba que te contara cosas. Menos mal que hay funky, y a tus amigas no les gusta y nunca me verán aquí. Bares con sofá, diálogos profundos. "Jodo, menuda voz que tiene", quizá, pero yo tengo la mano mas grande. Se ha metido en mi blog y esa historia le suena, alguien que se mete y no por conveniencia. Cachete en el culo, pero no te discuto nada porque es una chorrada y lo sacas de quicio, y yo miro a tu amigo y le digo con mi cara "no sé, se habrá enfadado". Mi hermano cumple 40 años, y el otro día estábamos echando una copa Konami y preparando la cena para los dos, "¿Tus amigos creen que soy bajito?". Me despierto a las 8 y odio todo y duermo hasta las 11 y odio todo menos mi suerte. Ellos me fallarán, pero siempre estarán ahí, me darán su punto de vista y me mostrarán una opción mejor, que las cosas buenas ya vendrán y que yo me merezco mas, y que montaremos un bar porque las cervezas nos saldrán baratas y podremos elegir la música que queramos. "No quiero poner este disco, lo pondré cuando esté desnudo para masturbarme". Joder, qué fácil es contarlo todo. Sales y llamas por teléfono, vuelves y te quieres ir. "Escribe algo y preséntalo a un concurso", basura. "Tu no vales ni para un fp" me dijo el profesor mas valorado del instituto. "Mamá, Borja no va a sacarse esa carrera", mis hermanos confiaron en mi. Vamos a echar unas cervezas, y concluimos que todo es una mierda pero estas conversaciones nos llenan de felicidad porque han puesto una canción que nos gusta a los cuatro, porque rememoramos cuando nos llovió en Utrech, porque el albergue de Rotterdam era especial y nos tajamos a cervezas, porque en Amsterdam un gordo roncaba e Ignacio se reía en su cara, y porque las latinas de Vienna estaban demasiado cansadas para ir a bailar con nosotros. "¿En serio tu bañas la pasta después de hervila?" Me he quedado estancado en los dieciocho y pienso que siempre será así. Tequila, tequila. El dinero lo es todo, por lo menos para ti. Yo sólo quiero un huerto y decir que no dependo de nada, y no contribuyo, que podía haber elegido cosas mejores, que me equivoqué en tal situación, que debí haber estudiado en vez de discutir en los sofás del Voltaire. Que todo es muy fácil e insatisfactorio, pero nadie quiere ver que es fácil. Quiero ser el guardián entre el centeno.

jueves, 3 de mayo de 2012

Cuando no había porno en HD.

Llueve, sale el sol y el verde de las hojas brilla tanto que me evade, me evade de lo absurdo que es todo y de lo complicadas que son las personas y simples en un mismo tiempo, y de mi simpleza, de lo fácil que pierdo el tiempo viendo algo que siempre ha estado ahí. Llego a casa y bebo agua hasta que me dan arcadas o la garganta me dice "stop, no soy de piedra". La luz de mi sobremesa está encendida y pienso que he vuelto a perder demasiado tiempo en el ordenador, pero no lo suficiente habré pensado antes, y enciendo la pantalla y preparo mis pesadillas con las melodías adecuadas. Ahora pop, ahora rock, ahora pienso que soy especial y me pongo un poco de psicodélico y sigo enlazando canciones de estilos inefables que me alzan en las conversaciones y me dicen "joder borja, has escuchado mucha música", sí, he perdido mucho el tiempo y me he convertido en un prepotente. La idea feliz vuelve con una canción y miles de frases bonitas aterrizan en mi mente, pero me cuesta escribirlas porque no tienen sentido y no quiero ser hortera o brusco, y tus tetas de las chapas olvidan que no dejan de mirarme a los ojos. Abismo de colores, sensaciones siderales, sonidos estridentes, palabras necias en crucigramas que no quieren ser descubiertas, pero descubro que tu las has descubierto porque el necio soy yo y tu te infravaloras porque es un juego sencillo que todo el mundo sabe hacer, menos el pobre necio de mi. Esta canción sonaba en el Voltaire. Cierro el blog porque escribir es una mierda cuando todos creen que está bien y realmente es como dibujar en los apuntes de clase, pero yo no sé dibujar. Abro el tuenti y te envío un privado edificando tu futuro, diciéndote que llevaremos juntos el bar que compraremos Carlos, Guillermo y yo, que será un bar donde nuestra generación se alimentará de ideas y pensamientos críticos y escribirá poesía y música y serán materia obligatoria en los institutos del futuro, mas obligatorio que Bach, Nietzsche, Pitágoras, Thales o Euler, o Hitler, Franco y Stalin. Nuestro bar eliminará a "la cuna París" del mapa, artistas mas antiguos serán olvidados porque nosotros habremos ayudado a divagar a la generación del segundo milenio. Les serviremos las jarras mas frías al nuevo Bob Dylan, prepararás los whiskis con soda a Bukowski, mi vecino, y yo echaré partidas de ajedrez con Cortázar hasta que me digas "hacedlo al mejor de tres que tengo que hablar contigo", y entonces me dejaré ganar porque en el trastero me esperará la eternidad que me produces cuando me hablas. "Oye, qué opinas de ese tal Algora?" mmmm no sé, tendrá su público. Iré al rincón del sofá donde nuestros amigos Le Corbusier y E. Svensson discuten sobre como morir dignamente y les despacharé a las sillas de madera educadamente porque Ignacio viene de Suecia y recordaremos viejos tiempos, y el sofá es para nosotros, los dueños. Ve con ellos, está Berta, échate una jarra con ellos, ahora bajaré la persiana metálica para que no entre nadie. Quitaré el disco "Blues" de Hendrix y pondré a Tame Impala para que nos haga recordar nuestras cervezas y nuestros viajes. Acabaré de fregar y llevaré el 'trivial' a la mesa, me mirarán mal y cederé a cambiar de juego, saben que me sé las respuestas de la mayoría. "Carlos, te ha quedado de puta madre el bar", contaremos anécdotas, Guillermo nos contará sus futuros estudios como neurólogo e Ignacio nos hará reír porque habrá rechazado un sueldo de tres mil euros por seguir viviendo en Suecia, y nos reiremos los cuatro y les haré recordar la anécdota de la puta lavadora de Vienna. Te envío el mensaje y me odio, odio haber plasmado mi futuro utópico, odio haberlo hecho porque sé que para cumplir estos deseos no se deben contar, y menos escribir. Me contestas muy borde "¿Qué coño haces a estas horas despierto? vete a dormir que estás borracho. Yo no estudio para ser camarera". Me alegra que me contestes, yo estudio para tener nuestro bar.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Tiene amigos como Paco Picopiedra.

Te digo que dejes de beber cerveza, que llevas mucho humo encima, que la gente se ríe demasiado, y que me des la cerveza que te sobra que estoy sediento. "Se ríen de lo asquerosos que son ellos mismos,de lo mal que llevas puesta la chaqueta de batalla y de tu grano en el entrecejo", tonterías, quiero cerveza. El Zorro rezuma funky y el ambiente está cargado de felicidad, felicidad embriagada, y yo embriagado de felicidad bailo, y bailo porque te hace gracia. Imitas mi paso "samba", te pongo mala cara y me das cerveza, pero me la das sin soltar la jarra. Me sabe a poco. "¿Hoy no tienes monedas en los bolsillos?", te cojo la cara, te acaricio, te pones tierna y te digo que tengo las manos sudadas y por eso mis manos no están en el bolsillo, puñetazo. Me vuelves a dar de beber, me coges la mano, la pasas por tu cara y sabes que te he tomado el pelo. Entran Guillermo y Carlos y me dicen que a Ignacio le ha dado un tirón en la espalda, que está en el suelo. Puto Ignacio, es un personaje. "Borja, nosotros nos vamos, nos sabe mal por él". Al fin solos, puedo hacer mas pasos de baile pero hacerlos sin Carlos al lado no es tan divertido. Nos da un bajón y te pregunto si quieres que vayamos a casa, ironizas con que estás cansada, me desafías con la mirada y acabas la cerveza como si de agua se tratase. Vámonos, otro día venimos, "no seas tonto, me debes una jarra". Mierda, se ha vuelto a acordar. Las jarras se esfuman, el Zorro cada vez está mas rebosante, llenamos el suelo de cáscaras de pipas y nuestra coordinación mengua porque la música ha perdido el compás, y no puedo decirte que la canción que suena es buenísima y que el cantante tal y cual porque no sé cual es. Voy a pegarle dos hostias a ese tío, te ha mirado y te ha echado una sonrisa, "dale dale, es un tirafichas y encima tiene barbita mmmm", paso cerca de él, me giro para mirarte y hacerte saber que soy un gallito, pero sigo recto hacía el baño. Odio que no tenga miles de pegatinas, cientos de grafitis, y decenas de chicles pegados en el cristal, que sea tan normal el retrete, pero me agrada que haya máquina de preservativos y la golpeo por si cae alguno. Salgo y tienes dos jarras mas, noche de tranquis. Bendigo no haber salido con mas de un billete, podríamos bebernos hasta los culos de los vasos pero hoy no que mañana vamos a ir a "filo" a estudiar.

sábado, 28 de abril de 2012

Un sindiós.

"Salta, sin miedo, valiente" me dice muy seria, como si saltar desde la cúspide de El Pilar fuera un juego de niños. Te voy a buscar con unas latas, acalorado por la singular canícula en Zaragoza, tu decides bajar con un vestidito idóneo para cualquier día, cualquier día que vengas conmigo. No hay un alma en las calles, los coches están mal aparcados, y en la MTV no ponen música. Te digo que Ali Farka Touré es genial y te ríes porque Zaragoza está desierta y llena de vida. Bajamos hacia la avenida de la Independencia y te emocionas, te adelantas a mí, te giras, y el vestido se mueve como una peonza tambaleándose y me hipnotiza, te pones a cantar y me colapso queriendo recordar la canción que me cantas y bailas. El calor es insoportable, pero deseado, deseado como un hielo que te derriten por la espalda, y me quito la camiseta: "¿Has estado corriendo o haciendo abdominales? Estás buenísimo". Tardo en captar la ironía y me besas antes de que pueda contestarte. Independencia vacía es inmensa y decidimos dejar huella en el centro de este desierto con unas siluetas de ángel en el alquitrán, "aléjate, me estás jodiendo las alas". Imitamos a las películas americanas con su nieve, pero en Zaragoza no nieva. Sudas, por el calor y el sobreesfuerzo, sudas, suspiras y retomas el aire y te abalanzas sobre mí y me estropeas mi firma en el asfalto. Nos reímos, pero yo por condescendencia, y te miro al ojo y me pierdo en tu eternidad, me veo el reflejo en él y pienso que soy insignificante. Se te ocurre ir a bañarnos al Ebro pero te digo que con este calor y ese culo no llegamos en menos de media hora, susurras algo de mi tripa y echas a correr. Creo que vas a ganarme otra vez. Pasamos por El Pilar y decidimos subir. Tantas escaleras y tanto calor pueden matar a cualquiera. Media ciudad arde y te pregunto si hay belleza en la destrucción y en el caos, "si para ti es una obra de arte, entonces es una obra de arte". Me gusta tu forma de ver las cosas. Miramos al vacío, vacilo y te digo que saltar desde aquí sería inexplicable, inefable, único. Que si nos animamos.

domingo, 22 de abril de 2012

Anfetaminoso y lisérgico.

Insisten en llamarlo San Jorge, pero Jordi supo qué hacer y qué decir. Jordi se encaró, Jordi bailó con el monstruo Hulk, dio una vuelta por el parque Grande y afirmó que esos tres puntos eran importantisimos. Jordi le pidió consejo a su niña amiga, la amiga que le paga la cerveza y le razona todas las incoherencias, la niña que piensa las paradojas, las piensa y te da una respuesta correcta. La niña universitaria le dijo que compraría el piano para que él pudiese escribir relatos con buena música, y que además el batido estaba muy bueno. La niña guió a Jordi, limpió su visión y convirtió sus dudas en simples naipes, y tocó el piano para ver si sonaba, pero nadie vio que el piano eléctrico estaba desconectado y la niña hizo una melodía que solo ella y Jordi escucharon. Jordi sacó los naipes y jugaron, jugaron con los antiguos problemas y la partida quedó en tablas, pero esos tres puntos son importantisimos. Jordi se guardó los naipes, se bebió la cerveza y pensó en matar al dragón con su espada, pero la niña le dijo que se tenía que ir y que ya lo matarían otro día. Jordi se fue a beber mas cerveza con sus cartas, y quiso echar un solitario pero las cartas cambiaron, cambiaron y se convirtieron en nuevos problemas. "Jorge, te pasa algo?" Jorge se apagó, supo que se había equivocado siempre, que la gente pensaba que era Jorge, que el oro que siempre había elegido estaba podrido por dentro y que sus juguetes favoritos eran los que había prestado y ya no tenía. "¿San Jordi, conoces a San Valentín? Dicen que es como tú, pero él brotó de la nada, él nunca mató al miedo. Y es más famoso."

martes, 17 de abril de 2012

Si te va a sentar de vicio, siéntate.

Cara me voy a casa, cruz voy a echar una cerveza, al mejor de tres. Cara, cara y repito por si acaso, cara. Humillación, mi moneda "Murfi" dice que mejor vuelva a casa, que perder el tiempo por varias chicas bonitas es bastante absurdo, que mañana tengo que estudiar, que no está nublado y la noche es una mierda para no dormir. Pienso que es inmaduro elegir basándome en un "mejor de tres" y vuelvo a lanzarla: cara. Vamos al Voltaire.
Esta la camarera simpática de siempre y le pregunto por lo que suena, Rosin Murphy, argg.
Pedimos todos una jarra, el bar está lleno y no hay jarras heladas para todos, no hay jarra helada para mi. Cerveza fría o caliente, que mas da, sólo quería notar el acogedor frío del borde en mi labio, ese frío que se rebela cuando te olvidas de que la jarra está helada y te concentras en la cerveza, cuando te bebes media jarra y el frío emigra para hacerse recordar: "eh, antes estaba en el borde y ahora me he ido". El frío de mi jarra está muerto.
Discutimos, debatimos y acabamos hablando de política. Todas mis frases empiezan con un "no sé, pero...", y cada vez pienso que sé menos, que los niños saben demasiado y generalizo pensando que son jóvenes inconformistas que simplemente repiten frases que han leído o oído. Silencio incómodo, el bar está lleno y los españoles hablamos demasiado alto, y el volumen general baja porque la canción ha acabado y se han dado cuenta que todo el mundo es testigo de lo que todo el mundo predica. Empieza la enésima canción de rock español, la tercera de Sabina en lo que llevamos de noche. Las chicas del sofá cantan y me gusta verlas "teatrizar" las letras, aunque no me guste Sabina. Debí haber hecho caso a la moneda.
Acabamos la primera jarra y acompaño a un compañero a por la segunda ronda, improviso y pido el "trivial pursuit" para animar al personal. Jugamos, nos reímos y nos estancamos, y a alguien se le ocurre hacerlo al mejor de tres, otra vez. Gana el rojo, siempre gana el equipo rojo en este juego, no necesitas estudiar matemáticas para preverlo.
Nos levantamos, suena Manu Chao, y recojo las jarras, se las llevo a la camarera y vuelvo a soñar con entablar una breve conversación, esa conversación que te enamora por un instante y hace que te olvides de que te ibas y tengas la necesidad de contarle cosas curiosas que quizá ella no sepa, la conversación con la dueña que degrada el precio de las jarras. "Muy amable, muchas gracias. Buenas noches". Buenas noches. La noche es una noche corriente y decido pasear por mi manzana, por las whiskerias, calles vacías pero llenas de vida. Las mañanas de los domingos en esa calle son viajes, viajes en el tiempo que te muestran las peleas y el amor que hubo, el dinero y el despilfarro, y lo comparo con la vida.
"¿Oye, no tendrás un cigarro?" No, ya me has pedido varias veces, vienes de la cárcel de Zuera y no tienes nada, etc. "A tomar por culo, dame todo tu dinero". Quise vacilarle, sacarle mi cartera vacía y tirársela y pedirle por favor que cogiera todo lo que tuviese pero que me dejara el dni y la tarjeta del bus. Al final fui un vacilón, y "Murfi" saltó hacía él. No le hizo gracia mi broma y se encariño con mi moneda de la suerte. "Si sale cara te dejo ir, si sale cruz no". Cruz.

sábado, 14 de abril de 2012

Capítulo 7, Junio 2012.

"Con esta canción acabamos..."
Ha sido buen concierto, no me arrepiento de haber venido. La gente aplaude, me acabo la tibia cerveza y al dejar la botella en la barra te acaricio y te beso en la comisura de los labios. Tu no estás cansada, y yo quiero irme contigo a algún lugar donde no haya nadie, donde la gente no nos empuje para salir a la calle. El cielo está rojo, las nubes se convierten en paneles acumuladores cuando cubren la ciudad y retienen la ansiedad que ha tenido la gente, ansiedad de color rojo. Hace calor, y no dormiremos porque visitaremos los parques con unas cervezas que compraremos en algún chino hasta que rompa a llover y recorreremos el camino mas largo para volver a casa, tomando atajos inútiles para ver calles nunca pisadas. Echaremos una carrera en las escaleras de casa sin miedo a despertar a los vecinos; y no nos apostaremos nada pero me ganarás como siempre y me enfadaré porque me habrás cortado el paso. Nos quitaremos la ropa, subiré las persianas y nos dormiremos con una panorámica de la ciudad dormida y tranquila. Haré que las nubes "claustrifiquen" al sol por la mañana para que duermas hasta que tu cuerpo te diga BASTA, y te arroparé cuando tengas un escalofrío, cuando dudes en despertarte, cuando dudes si estoy dormido y quieras abrir los ojos con tus saladas y cristalizadas legañas para comprobarlo. Y dormiremos, dormiremos porque mañana es domingo y sólo comeremos y nos volveremos a meter en la cama. Encienden las luces y ponen afrobeat. La gente sale a fumar y a tomar el aire, pero no les gusta y deciden irse a otro bar o a casa. Bailas y pido dos cervezas más. Te enciendes un cigarro porque te ríes de las leyes y tu sabes qué está bien y qué mal y te enciendes el cigarro sin miedo porque no molestas a nadie. Y el barman me llama la atención sin que tu te des cuenta. Voy a la barra: "aquí no se puede fumar". Me acerco a ti y te digo que lo que suena es Fela Kuti y que Carlos me lo enseñó el otro día. Te asombras de cuanto saben mis amigos, sonríes, fumas hasta que te acabas el cigarro y tiras la colilla al suelo. Te doy un beso largo al lado de la oreja, el barman piensa que te susurro algo y me giro y lo miro con cara de "no volverá a pasar, se lo juro señor". La música te encanta y bailamos, bailamos y nos apagan la música. Le deseas de todo corazón buenas noches al amargado y yo sufro por si me amenaza con no volver a dejarnos entrar. Está lloviendo y decidimos atajar por el parque Grande para volver a casa.

jueves, 12 de abril de 2012

Urde la revolución de los colores.

Me vuelves a contar el chiste y me sigo riendo. El chiste no es ingenioso, no es original, no es divertido, es malo, pero lloramos de la risa. Te aparto el pelo para verte los ojos brillando, me sonríes, te sonrío y me río cuando los espasmos del ataque de risa vuelven a ti. No estamos en crisis, la mortalidad en las carreteras es nula, el cáncer no mata, la pobreza se ha erradicado, como el hambre. Seguimos riendo. Tenemos calor y el cierzo en verano emigra a la playa para pasar unos días con su amiga la brisa mediterránea. Estamos exhaustos, sudando, riendo. Voy a por unas cervezas frías y me escondo un hielo del congelador, te lo paso por tu ombligo y te enderezas. Te enderezas y te enfadas, y nos reímos. Nos reímos de todo, de todo el mundo, de cualquier persona, de nosotros mismos, del uno del otro. Encendemos la televisión y las noticias son deprimentes: un padre ha violado a su hija, treinta muertos en un atentado, mas de 5 millones de parados, habrá mas recortes económicos, se ha filtrado una noticia de diecisiete niños muertos por un incendio en una fábrica de una marca importante de ropa, la esperanza de vida en el tercer mundo mengua y España está fuera del mundial. Nos reímos, me abrazas y me besas y seguimos riéndonos. Sabemos que reírse de las desgracias está mal, pero apagas la televisión para poder seguir riéndonos. Te digo que eres malvada y te entristeces, pero toses y te vuelve a venir la risa tonta, y yo me río más que nunca. "Pon buena música", te digo. Miras por la ventana durante unos segundos, dudas y te pones en pie. Pasas tu mano por tu húmedo abdomen, me miras, y te acaricias tu trasero y estiras las braguitas para ponerlas en el sitio, en el sitio erróneo. Lo haces dos veces, desafías la elasticidad de tu propia ropa interior y repites ese "flap" que me gusta, y tu sabes.Te sientas en el suelo, ves mi colección, palpas mis vinilos, sonríes y marginas a uno de ellos. Lo posas en la plato. Has perdido la sensibilidad esta noche y golpeas sin querer la aguja con el vinilo. Me miras con cara de culpa y te entristeces. Te sonrío y te digo que no te preocupes, no has roto nada. Vuelve tu sonrisa y tu alegría y te lanzas encima mio. Y nos tiramos al suelo porque está frío. Sweet leaf de Black Sabbath, imitas la tos y nos reímos hasta que los ojos vuelven a humedecerse.Poseemos todo y lo sabemos, de nada somos esclavos hoy. La sociedad es ajena a nosotros, el mundo hoy nos pertenece. La belleza efímera del humo de tu cigarro me evade. Todo es nada para nosotros. No somos conscientes, pero pensamos que nada es lo que hay fuera de esta casa en este momento, y otro día olvidaremos esto y nos sumergiremos en la rutina. Nos reímos, y me besas, me besas, y me vuelves a besar para que no te vuelva a contar la historia del chico de la noria hecha con pelos de colores.

miércoles, 11 de abril de 2012

San cucufato.

Todos los cumpleaños la misma mierda. Tras haber abierto todos los regalos, decir que me corté con el papel de alguno de ellos, me advirtieron que aún quedaba uno. Rápidamente me apresuré a hacerle hueco en la mesa. Todos los asistentes estaban tristes e incómodos ante mi cara de decepción ante sus estúpidos intentos de regalo. Entre la multitud se acercó un muchacho con unas nike sb amarillas y una camiseta negra con unas gafas y me extendió un enorme sobre. Lo abrí súbitamente pensando que sería un vinilo o una foto erótica.
Lo abrí y era un relato con otro sobre. Empecé a leerlo, era un texto "existencialista y autodestructivo", con bastantes faltas de ortografía. Seguro que acababa con un suicidio o un "qué mierda de vida".
Se me estaba haciendo eterno, la gente esperaba mi aprobación o una reacción cualquiera, salté a la última linea:
"No sabía que regalarte, aunque supongo que nunca te han regalado un viaje en el tiempo" (viaje en el tiempo subrayado).
El regalo era de los mas originales que me habían hecho. Me gustó porque me hizo pensar, además bastante ¿Qué año y lugar elegir? Daba igual el coste económico, yo no lo podía pagar, era un regalo.
El regalo estaba bien, pero podía haber sido mejor. La presentación un poco cutre, el texto estaba impreso en un simple folio y escrito en Times New Roman. No sé, hubiera estado bien un encabezado y un pie de página, una portada con un título con letras de distintos colores, un índice (1 relato. 2 regalo. 3 carta.)
Me gustó, pero dí cierto aire de insatisfacción para que el próximo año fueran mas originales, aún. Miré a todo el mundo, estaban expectantes y asombrados por el regalo del chico. Para quitarle hierro al asunto, levanté un vaso de vino. Me dispuse a brindar cuando el joven me tuteó: "¿No vas a abrir la carta, o qué?" Daba por supuesto que era una foto de su novia o hermana. Si el primer sobre dejaba que desear el segundo era paupérrimo, incluso no tenía pega para cerrarlo.
Antes de coger el sobre de la mesa, el joven se reía. No le importaba que la gente le mirara: se reía de todo y de todos, se reía de mi.
Abrí el segundo sobre y dichosos mis ojos, contenía una entrada para Morphine en 1995, Nueva York.