Llevo meses dejándote mensajes en los baños públicos, incluso en tu baño, con la esperanza de que tengas las manos heladísimas y decidas lavártelas con agua muy caliente, y que el vaho muestre letras y dibujos que te harán reír, cosas que te hagan decir "qué tonto" con una sonrisa. Todos esos garabatos que lees cuando cierras la puerta del baño de la facultad los hice yo, los hice para parar el tiempo, tu tiempo, y hacerte olvidar, durante una brevedad, tus discrepancias. Y hacer que te pierdas en corrientes circulares en el tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario