sábado, 5 de mayo de 2012
Queso y paté.
¿Te acuerdas de aquella vez? Ahora si que creo que estoy loco. "Ei Borja, qué tal?" Mi amiga la niña, te invito a una jarra fresca, te vuelvo a dejar "el guardián entre el centeno", te pongo a "los planetas" y te pregunto si has leído mas a Cortazar porque yo he desperdiciado el tiempo jugando al ajedrez o a las cartas y mirando películas en vez de leer y perderme, perderme en el tiempo como cuando volvía a casa desde Independencia y tardaba mas de lo previsto. "Este bar es simple, pero tiene algo, tiene ese algo que tienes tu, ¿eh 'Nelboquillo'?". Supongo que tiene las jarras frescas y baratas y la música que me gusta, ideas simples. "No, yo creo que es porque no tiene televisión. ¿Te acuerdas cuando íbamos a la ribera y hablábamos horas y horas?". No me puedo olvidar, paraguas y cerveza, siempre con tu bici aunque no fueras en ella, por si acaso íbamos a echar un billar. Oye, hay funky en el Zorro, ahora sé bailarlo como las chicas treintañeras que antes había, esas mujeres que bailaban de verdad, sin una cámara en la mano, las treintañeras de el Zorro eran felices de verdad y nadie les molestaba, y a mi me alegraban. Esta noche pago yo, pero con la condición de que robes pipas, aceptes los chupitos de whisky, y le pidas al deejay "Somebody to love". Iremos a el Zorro pero nos acercamos a las ruinas de la expo en bici, nos reiremos de los paneles que soltaban agua para refrescar este desierto. "¿No te apetece pasar por el voltaire o el desafinado?". Eso está vacío ahora mismo, son zombies, no les gusta lo que escuchan, no les gusta lo que toman, y las chicas no se animan a bailar, sólo a fumar en la calle. "Está bien, pero no me vengas con historias de chicas por el camino, que siempre estás llorando".
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