jueves, 24 de mayo de 2012
"Así que te llega a la cintura..."
Me dijeron "no le hagas caso, está zumbadísima". También que este blog era depresivo, de moral baja, que estaba bien, y yo disfruto cuando lo leo con Interpol de fondo, lo releo cada vez mas lento y pienso que Cortazar lo leería igual, lo leo como si hubiese vivido en París y fuese argentino de nacimiento, leo y leo mas lento y recuerdo todas las ideas iniciales que tuve, y recuerdo cómo desfasaron en revoluciones, en bailes y borracheras, en domingos de sueño eterno. El calor me mata, la lluvia me pervierte. Va siendo hora de madurar, de despertarse, y de crecer, y de dejar de dar vueltas a la misma rotonda con este coche que se está quedando sin gasolina, y elegir la salida correcta. El miedo a acabar un ciclo y verme cara a cara contra todo, a pasar por delante del Goya y pensar "joder, ¿qué será de Forcén? qué risas cuando el hermano de Ignacio se puso a comer el día de nuestra graduación". Mayo y Junio son amigos pero no se pueden ni ver, uno es melancolía y miedo y el otro es éxtasis y futuro, y yo los disfruto durmiendo y sudándolos, disfrutándolos de noche porque de día me agobian. Hoy es jueves y sé dónde acabaré.
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