lunes, 18 de agosto de 2014

Submarinos de plástico

¿Hoy también te duele la tripa? Le preguntó Juan, el profesor de educación física a Carlos, que inmediatamante asintió con cara de culpable, desenmascarando su mentira inconscientemente. Y es que a Carlos le gustaba más observar a sus compañeros y enemigos hacer ejercicio que practicarlo él mismo. Disfrutaba viendo cómo perdían el tiempo sus compañeros y enemigos y cómo Paula, la chica de las medias, corría o estiraba todos sus débiles músculos. Hacía un mes que los padres de Carlos se habían divorciado, y todo el profesorado sabía del problema y empatizaban con él. Doña Ana, la profesora de matemáticas, visitaba los pupitres de sus alumnos y los abroncaba si estos no hacían su tarea. Ya hacía dos meses que Carlos no llevaba acabados sus deberes, pero a Carlos no le pasaba nada y simplemente aprovechaba la debilidad de sus superiores para no hacer nada siempre que pudiese. Que sus padres se hubieran separado le parecía un problema totalmente ajeno a él: sus padres habían dejado de querer y para él eso no es un problema, es algo cotidiano y natural, pero para su superiores no. "¿Te gustaría hablar de algo?" sugirió Juan, pero Carlos evitó la conversación tocándose aún más su estómago. A Carlos le gusta que sientan pena por él cuando él no tiene problemas.

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